Orgullo carioca y fiesta olímpica

Orgullo carioca y fiesta olímpica

riodejaneiroEste mes, Río de Janeiro tiene un motivo más para continuar la fiesta: es la sede de los Juegos Olímpicos 2016. Todo está preparado para que la ciudad vista sus mejores galas y se convierta en la anfitriona de miles de  atletas y turistas. Un repaso de sus principales atractivos para descubrirla por primera vez o disfrutar de una renovada visita a la capital turística de Brasil.

Río de Janeiro es la primera ciudad sudamericana en asumir tamaño desafío olímpico, como lo fue México, en oportunidad de ser la sede latinoamericana en 1968. La designación del Comité Olímpico Internacional dio rienda suelta al orgullo carioca y potenció la habitual alegría brasilera frente al mundo cuando, tras vencer las aspiraciones de Chicago, Tokio y Madrid, fue designada  sede de los tradicionales Juegos Olímpicos 2016.

Pero después de las celebraciones de rigor, la ciudad turística por excelencia de Brasil se puso manos a la obra para realizar obras de infraestructura deportiva gigantescas e invertir en transporte, urbanismo, medio ambiente, educación, seguridad, cultura y turismo. Entre ellas, transformar la Zona Portuaria en un barrio residencial donde el entretenimiento y el turismo ofrecen disfrutar de paseos y muy buena gastronomía, la recuperación y ampliación del Estadio Maracaná, integrar las instalaciones de Barra da Tijuca en un único Centro Olímpico de Entrenamiento, crear la División Olímpica para el Desarrollo que gerenció los proyectos ambientales, plantar 24 millones árboles en la ciudad, instaurar una política de “tolerancia cero” para evitar el desmantelamiento de la mata atlántica, reciclar la totalidad de los residuos sólidos y recuperar los ríos y la Bahía de Guanabara con la construcción de unidades de tratamiento y programas de educación ambiental.

El Autódromo de Jacarepaguá, antiguo templo brasilero de la velocidad, es hoy el corazón de los Juegos Olímpicos con nuevas instalaciones donde se realizarán más del cincuenta por ciento de los eventos deportivos. Pero más allá de la alegría y el orgullo, los cariocas tienen una recompensa merecida:  las lagunas de Jacarepaguá están saneadas y los alrededores del Estadio Maracaná se convirtieron en un inmenso pulmón verde conectado con la Quinta da Boa Vista  y por eso ahora lo llaman el Central Park Carioca.

Los Juegos Olímpicos que comienzan en unos días son la gran oportunidad para que Rio de Janeiro muestre al mundo sus obras y el esplendor que parecía haber perdido por falta de recursos y serias dificultades político-económicas.

Paseos imperdibles

Río de Janeiro es una ciudad que recibe turistas todo el año. Las actividades y paseos que ofrece la ciudad son innumerables. Las antiguas e interesantes arquitecturas de las iglesias, sus playas, islas, cerros, miradores, parques, centros culturales, museos, tours de turismo ecológico y comunitario, son algunas de los sitios con visita obligada:

Catedral Metropolitana de Rio de Janeiro

El imponente templo de la Catedral Metropolitana de San Sebastián fue construido en el año 1964 y está ubicada en el centro de la ciudad, sobre Avenida República do Chile 245. La iglesia tiene 75 metros de altura, con más de 100 metros de diámetro y capacidad para reunir a 20 mil personas. Está abierta a las visitas todos los días entre las 8 y las 18 horas. Las misas son de lunes a viernes a las 11 horas, y los sábados y domingos a las 10.

-Cerro Corcovado

Es quizás el principal punto turístico de Río de Janeiro, forma parte del Parque Nacional de Tijuca y tiene 710 metros de altura que hace que desde su cima se pueda apreciar una de las más bellas vistas de la ciudad. Integra esta bella postal, la estatua del Cristo Redentor de 30 metros de altura. Al cerro se accede en tren, con salidas cada 30 minutos desde las 8:30 hasta las 18:30 horas. El boleto cuesta 36 reales (ida y vuelta)

Floresta de Tijuca

Es el parque urbano más grande del mundo, un área del parque homónimo en el mismísimo corazón de Río de Janeiro que aparece ante los ojos del visitante como una especie de oasis selvático donde abundan raíces centenarias, rocas monumentales y se huele un olor frutal y a tierra húmeda en el ambiente. Es la escapada perfecta para los casi 6,3 millones de habitantes que viven esta ciudad.

 Cidade do Samba

Ocupa un área de 92 mil metros cuadrados y está emplazada en el barrio Gamboa. Las instalaciones fueron construidas por la Prefectura de Río en la zona portuaria, donde antiguamente funcionaban almacenes y depósitos.  Aquí funcionan todo el año las Escuelas de Samba, así que más que un centro de interés turístico, Cidade do Samba se consolida como un núcleo de producción de cultura brasilera. Está abierto al público de martes a sábados, entre las 10 y las 17 horas y el precio de la entrada cuesta 5 reales.

-Fortaleza de Santa Cruz

Fue construida en 1567 con piedras traídas desde Portugal y constituyó durante muchos años el principal fuerte defensivo de la Bahía de Guanabara. Visitar este monumento histórico es posible de martes a domingo entre las 7:30 y las 16:30 horas. Se  ubica en la ribera oriental de la bahía, en el barrio Niterói

-Isla Paquetá

Se encuentra en medio de la Bahía de Guanabara y tiene hermosas y pequeñas playas que visitan con frecuencia los turistas. La Fiesta de São Roque y de São Pedro, que tienen lugar el 16 de agosto y el 29 de junio, respectivamente, son las ocasiones especiales en las que se puede ser testigo de las manifestaciones culturales de los isleños. A la isla se accede en excursiones en barco.

-Barrio Santa Teresa

El barrio Santa Teresa es famoso por su atmósfera bohemia y artística, y por conservar el último tranvía de Brasil. Es uno de los barrios más pintorescos de Río de Janeiro, que ofrece además una vista panorámica de la ciudad, porque se ubica en lo alto de una colina. Allí viven y tienen sus talleres diversos artistas plásticos que exponen en numerosas  galerías de arte;  también hay excelentes propuestas gastronómicas. Para llegar hasta este barrio, que limita con el Centro mismo de Río de Janeiro, se puede utilizar el servicio de ómnibus del transporte público o el típico bondinho. Es un pequeño tranvía eléctrico antiguo que recorre las empinadas calles del barrio que no perdió su perfil colonial y es curioso ver cómo mucha gente se cuelga de los costados del tranvía para no pagar.

Tips para viajeros

-Rio de Janeiro es noticia cuando ocurren tiroteos en las favelas o hay asaltos a los turistas, pero no es la ciudad más insegura de Latinoamérica, y la Zona Sur (Copacabana, Ipanema, Arpoador, Leme, Leblon) es más tranquila que muchas de las grandes ciudades del mundo. Ocurren situaciones incómodas o delictivas, por lo que es recomendable tomar recaudos mínimos sin llegar a la paranoia.

-Un buen consejo es visitar el Cristo Redentor apenas el clima lo permita (un día muy nublado puede resultar frustrante). Desde lo alto del morro se puede ver casi toda la ciudad y es una buena forma de empezar a reconocer los barrios de Rio, dueña de un diseño caprichoso debido a su complicada geografía.

-Antes de sentarse en cualquier local gastronómico lo mejor es averiguar los precios. En lugares como Copacabana o Ipanema hay opciones para todos los presupuestos, y la gran mayoría ofrece  menús turísticos. Un “obrigado” es la respuesta justa ante un gesto de  cortesía.

– Los habitantes de Rio de Janeiro suelen ser amables y muy amenos y es aconsejable consultar a cualquier carioca cuando no sepamos exactamente dónde estamos o hacia dónde se quiere ir.

-No todos los barrios de Rio son tan tranquilos como la Zona Sur. Después de la caída del sol el Centro puede convertirse en un lugar poco recomendable, y a la zona de Lapa, donde se concentra buena parte de la movida nocturna, es mejor  ir a bailar y escuchar música  sin cámaras fotográficas ni objetos de valor.

– El metro (subterráneo) es rápido, seguro y limpio. Si bien no es barato y en las horas pico puede convertirse en una marea humana, es la mejor forma de movilizarse en una ciudad con un tránsito bastante caótico. El ómnibus no es  más barato y los recorridos son algo caprichosos, pero es una excelente forma de disfrutar Rio de Janeiro.

-Hay muchos shoppings y centros comerciales en Rio y algunos son inmensos, pero para hacer compras sencillas (recuerdos, remeras, bolsos, etc.) es recomendable visitar la Feria Saara, donde los precios son más accesibles. Se venden las mismas cosas que en la feria nocturna de Copacabana, pero con ofertas muy tentadoras. También es un paseo muy pintoresco.

-El clima en Rio es  impredecible, aunque lo cierto es que las estadísticas dicen que diciembre es el mes más lluvioso y agosto el más seco. Y cuando se asoman nubes negras en el horizonte, lo mejor es buscar refugio en un buen lanchonete y confiar, cerveza en mano, en que sólo se trata de una tormenta pasajera.

-Contratar excursiones sólo en las agencias turísticas. Es habitual encontrar en la calle a un “operador turístico” que ofrece sus servicios, pero suelen ser improvisados  y muy poco confiables. Por lo general, las agencias con locales a la calle o las que trabajan con los hoteles, son más recomendables.