¡No entiendo, doctor!

¡No entiendo, doctor!

doctorEl uso de términos médicos puede resultar una traba a la hora de entender los detalles de un diagnóstico o tratamiento específico, porque suenan a jeroglíficos. Para saber de qué se habla en la consulta médica, en esta nota se aclara el significado de prefijos y sufijos presentes en el lenguaje que usan los profesionales de la salud.

Es frecuente estar frente al médico y no entender lo que el profesional trata de explicarnos y no es que nos falte ‘cultura médica’, sencillamente muchos de los especialistas recurren al uso de términos que para la mayoría de los mortales resultan incomprensibles.

Para empezar, una simple aclaración: los términos médicos y anatómicos se articulan en cuatro partes

raíz: que es la palabra principal (como cefal en encefalograma);

prefijo: con lo que comienza (en en encefalograma);

sufijo: con lo que termina (grama);

– y una vocal que une dos raíces o una raíz a un sufijo. Usualmente es la “o” (como en encefalograma) o la “i”.

Para  no tener que recurrir , una y otra vez, al doctor Google, como hacen los hipocondríacos, a continuación recopilamos prefijos y sufijos habituales en las consultas y explicamos su significado.

A-, AN

Son dos de los prefijos más usados en medicina (y en el lenguaje común) son los negativos a– o an-.

Provienen del griego y significa “sin” o “no”. Conocerlos nos ayudará a entender el significado de términos como “anestesia”, si sabemos que aisteis es sensación. Si se acompaña del sufijo algesia, que significa sensibilidad al dolor, comprenderemos lo que significa “analgésico”. O si recurrimos a la raíz bios, entenderemos qué es un “antibiótico”.

-ANDRO

Toda palabra que lleve en su composición andro se refiere al varón.

Proviene de la declinación griega aner, andros, que significa hombre. Y así, si logo es estudio, el “andrólogo” es el especialista que estudia al varón. De la misma manera que si gynae, gynaikós es mujer, el “ginecólogo” es el experto en ellas.

¿Y el término “andrógeno”? El sufijo –geno proviene de gennao, un verbo que significa engendrar y se aplica para decir que tiene capacidad de producir algo (“piogénico” quiere decir que produce pus, y “carcinógeno” que provoca cáncer).

Andrógeno”, por lo  tanto, se emplea sobre todo para hablar de la producción de hormonas del hombre. No hay que confundirlo con “andrógino”, que se forma con gynae y no con geno y se refiere a un organismo que tiene características femeninas y masculinas a la vez.

-DIS

Proviene del griego dys que significa malo, dificultoso, doloroso o alterado.

Entonces, si plasia es formación, displasia será una formación dolorosa; discromía, una alteración del color; disfunción quiere decir “función alterada”; y disnea añade pneum al prefijo, que quiere decir aire, por lo que significa dificultad para respirar.

-HEMI-, HAIMA

Cuando se habla de migraña, se refiere a ese dolor de cabeza pulsátil, a veces invalidante, que ataca en muchas ocasiones solo a una parte de la cabeza. Aunque se piense que es nuestra sangre la que va a explotar en la cabeza, nada tiene que ver con ella.

La palabra migraña proviene del prefijo hemi, que significa mitad, y cráneo, que viene del griego kraníon, diminutivo de cabeza. Y nada tiene que ver con haima, el prefijo griego que significa sangre y que sí encontramos en enfermedades como la leucemia, que desglosamos en leuk que significa blanco y hemia, sangre.

O sea: sangre blanca, sin glóbulos rojos. O con anemia: literalmente “sin sangre”, aunque en realidad se refiera a una ausencia o escasez de glóbulos rojos.

-ITIS, -OSIS

Son dos sufijos que indican el estado, la enfermedad o el problema que atañe al órgano, estructura o articulación al que se añade. Estos sufijos tienen una gran importancia porque son indicativos de una situación real.

Siempre que en medicina una palabra termine en -itis indica que existe una inflamación o una infección; mientras que si termina en -osis se refiere a una degeneración o desgaste, una condición anormal, un desorden.

Por eso, el reumatismo que se asocia a la edad, que suele acompañar a la vejez y se produce por el uso o abuso de la articulación se llama artrosis. A su inflamación, en cambio, la llamamos artritis, igual que la de bronquios se dice bronquitis, laringitis a la de laringe, otitis a la infección inflamatoria de oído o conjuntivitis a la de la capa conjuntiva (membrana mucosa) de los ojos. Cianosis, en cambio, significará azulado (cian) por causa del frío o falta de oxígeno.

HYPER-, HYPO-

Son dos prefijos esenciales: indican un exceso o defecto de algo. Y no es lo mismo tener “hiperglucemia” (exceso de azúcar) que “hipoglucemia” (una carencia).

Para que quede claro: hyper significa por encima de, más allá de; e hypo, por debajo de, corto de.

-ECTOMíA, -OSTOMíA, -OTOMíA

Estos sufijos interesan a la hora de entender qué es esa intervención que el médico informa que va a realizar… Ectomia indica un proceso quirúrgico que retira algo, usualmente de dentro del cuerpo. Por ejemplo: apendicectomía es el retiro quirúrgico del apéndice.

Una intervención que acabe por ostomia indicará que se realiza un agujero, habitualmente para dejarlo abierto. A través de una gastrostomía se introduce una sonda de alimentación en el estómago.

Otomia, en cambio, es una apertura temporal, como la que se hace en una traqueotomía.

-LIPO

Este es un prefijo que cada vez escuchamos con más frecuencia.

Lipo significa grasa. Por eso, cuando los médicos se refieren a sustancias grasas hablan de “lípidos”. Y cuando en los centros de estética promocionan un tratamiento lipolítico, a lo que se refieren es a un procedimiento que destruye la grasa (lysis significa destrucción). No hay que asustarse cuando, en la consulta, el médico diagnostica un lipoma porque el sufijo -oma significa tumor, crecimiento anormal.  Pero si ese sufijo estuviera unido a la raíz carci-, estaría refiriéndose a un cáncer. El lipoma es un tumor benigno.

-FLEB, FLEBO

Si el médico refiere a  fleb o flebo que indica vena, lo que quiere decir flebitis, flebotomía y flebosclerosis.

Para que quede claro: flebitis es inflamación de la vena; flebotomía: incisión en una vena y flebosclerosis: endurecimiento patológico de las venas (aunque también se utiliza para denominar un tratamiento contra varices que consiste en cicatrizar la vena).

Para terminar, dos términos que se utilizan con profusión y que pueden asustar: “idiopático” o “esencial”, tan solo quieren decir que se ignora su origen. Y si topos significa lugar , “atópico” quiere decir simplemente, fuera de lugar

 

-Los prefijos y sufijos, generalmente,  vienen del griego y hacen referencia a qué se trata: exceso o carencia de algo, inflamación, desgaste…