Minimalismo

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Minimalismo

DESPRENDERSE DE LAS COSAS Y ALGUNOS RECUERDOS PARA VIVIR MEJOR

HACER LUGAR SIMPLIFICA LA VIDA

Cuántas veces nos preguntamos: ¿Para qué guardar esa remera que hace mucho no  se usa? ¿Por qué seguir acumulando electrodomésticos que son un “adorno” en la cocina?  Preguntas como estas son una constante cuando el espacio resulta escaso y las cosas resultan  superfluas.

Para evitar seguir teniendo dudas sobre el futuro de “esas cosas”, hagamos este ejercicio: Supongamos que, por una emergencia, hay que salir de la casa y eso implica decidir rápidamente qué deberíamos llevar con nosotros. Pero solo disponemos de unos instantes para pensarlo. “Me llevaría la tablet y el teléfono móvil. Y, si me dan cinco minutos, incluiría todo lo que tengo en el armario, porque cabe en un bolso de mano. Son las prendas que uso en esta temporada”, señala Valentina González Thor,  organizadora personal  y experta en productividad. Parece fácil pero lo que muchos de nosotros tenemos en  el  armario ocupa más valijas que las que se permiten llevar en un vuelo o en la bodega de un colectivo. Por no hablar de todo lo demás que nos rodea: libros, CD’s, utensilios de cocina, las tacitas de té de la abuela y un etcétera tan largo como los años que tardamos en  acumular todos  esos objetos.

¿Tenemos  demasiadas cosas? ¿Nuestras  pertenencias  nos esclavizan?

Eso sostiene un dúo de amigos norteamericanos treintañeros que “militan” en el movimiento denominado Los Minimalistas. “Lo teníamos todo: sueldo,  casa  grande  y auto, pero no éramos felices”, señalan quienes a partir de esta experiencia escribieron  un resumen/diario de su ‘viaje’ hacia el minimalismo. La aventura, que comenzó deshaciéndose de un objeto al día durante un mes, los llevó a cambiar de trabajo y auto  para  vivir con poco más que lo puesto. “La mayoría de nosotros tenemos demasiadas cosas”, apunta Valentina González Thor. “Nuestra cultura  está orientada hacia el consumo excesivo y no sólo de cosas, también de tareas y actividades. ¡Y encima  hay  que  dormir ocho  horas cada noche!”. Cómo  hacer,  entonces para ordenar de otra manera la vida?

ACTITUD DIFERENTE

Quienes defienden el minimalismo como modelo de vida sostienen que esta filosofía  ayuda a reducir todo  lo superfluo de la vida. No es tan complicado; sólo hay que centrarse en lo importante”.

Lograr este objetivo puede no resultar tan fácil como parece y exige cuestionarse  distintas conductas cada día. No solo cómo deshacerse de lo que no se necesita sino también cómo se usan el tiempo, los recursos,  y si lo que se hace a diario nos genera o procura felicidad o sirven a un propósito determinado. Ángel González es coautor de El Blog Alternativo donde comparte consejos aplicados a las finanzas, la casa o el trabajo y cree que es importante repasar periódicamente nuestro hogar, sin  necesidad de que haya una mudanza de por medio, y abandonar las rutinas que ya no aportan nada. Uno de los puntos clave, advierte González, es bajar las expectativas. “Es  mejor  tener una vida más humilde y poder disfrutar de ella”.

Una  aclaración importante: no se trata de ser más ordenados. Los Minimalistas creen que la organización puede ser contraproducente, ya que dificulta que nos deshagamos del desorden. “Parece que estás organizando, pero en realidad estás ocultando cosas en cajas”. En opinión de González Thor, el problema es que, cuando se empieza a organizar las cosas, mucha gente olvida para qué lo hace. “Si no se tiene claro el objetivo, solo se mueven las cosas. Hay gente que hace una súper limpieza,  saca todo el placard y lo vuelve a guardar en forma  ordenada. Así, no se simplifica nada porque al final, las cosas que se usan regularmente son las que  se necesitan”.

Deshacerse de objetos con valor sentimental —las tacitas de té de la abuela— es lo más complicado. Hay  que  comprender que  los recuerdos no están en las cosas, están en nosotros. La memoria está en nosotros. Un truco práctico: reducir el número de objetos con valor sentimental, para incrementar así su significado y que no se pierdan en la jungla  de cosas y recuerdos que nos rodean.

NO SOS LO QUE TENÉS

El minimalismo va más allá de los objetos y alcanza las aficiones, el trabajo o las relaciones sociales. “Es fácil decir ‘desde ahora no me voy a rodear de gente  tóxica’. Pero ¿qué pasa si esa gente tóxica es tu suegra?”, se pregunta la organizadora personal González Thor.

Por esta razón, recomienda empezar los cambios en las relaciones de forma muy paulatina porque lo que realmente cuesta cambiar o dejar atrás es la identidad construida durante tantos años.

¿El minimalismo es una moda cool, como señalan algunos o es una  filosofía  práctica que apunta a vivir mejor con menos?

Para librarse de algunas cosas es necesario haberlas tenido. González Thor  cree  que  “siempre hay algo que tenemos de más, sea material o no” y, por lo tanto, la mayoría de la gente puede beneficiarse con  ese desprendimiento.

Lo importante es diferenciar entre minimalismo y lo que se llama “consumo escondido”. “Minimalismo es restringir las cosas que se necesitan. El consumo escondido es algo así como ‘solo tengo  15 remeras,  pero  cada  mes  son diferentes porque las que deseché fueron reemplazas por otras nuevas’.  Tener poco  pero  consumir mucho es lo contrario al minimalismo.

A todos nos haría bien apuntar a un modelo más simple de vivir la vida, sostiene Leo  Babauta, autor de uno de los blogs pioneros en el campo de la búsqueda de la simplicidad, que se ubica entre los 100 más leídos del mundo. Babauta es padre de  seis hijos, pero ser familia numerosa no impide que siga (y predique) el ultraminimalismo.  “La vida puede ser ridículamente complicada si así lo permites. Es preciso simplificarla”, escribió en su blog, “porque al simplificarla uno siente mayor paz mental, una sensación de que se vive más liviano y con la posibilidad de saborear más conscientemente cada  momento”.

¿Qué se llevaría de casa, si tuviera que salir con urgencia?, le preguntaron. “Los buenos recuerdos. Pero esos ya están  en mi cabeza”.

JUEGOS PARA INICIARSE

33 prendas

¿Es posible vivir esta temporada con solo 33 prendas? Eso es lo que propone Proyecto 333.

Las reglas son muy básicas:

Elegir 33 prendas y accesorios para utilizar durante la presente temporada, incluyendo zapatos (cada par cuenta por uno) y sacos o camperas.

Quedan excluidos de la lista el pijama, la ropa interior, la alianza o alguna otra joya de uso diario y la ropa para practicar deporte.

Valentina González Thor señala que el principal obstáculo es enfrentarse a la opinión de los demás. Cuando se tiene un trabajo estresante lo importante, dice, es reducir el “estrés de armario”, para no añadir más peso al levantarte cada mañana. “Con 33 prendas es muy fácil ver lo que se tiene y decidir qué usar”. Y si después de dar el primer paso y revisar el placard, uno advierte que no puede con estas reglas del minimalismo siempre se está a tiempo de rescatar esas tantas prendas que se dejaron de lado y dejar de comprar cosas solo porque están de liquidación”.

Minimalista en 30 días.

El juego propuesto por Los Minimalistas consiste en encontrar a un amigo o familiar que quiera deshacerse de su exceso de cosas. Durante un mes, cada uno donará o reciclará algo. El primer día, una cosa. El segundo, dos. El tercero, tres, y así sucesivamente. Desde ropa a aparatos electrónicos, muebles o herramientas. Cuesta poco al principio, pero se complica a partir de la segunda semana, cuando hay que deshacerse de una docena de artículos cada día. Quien aguante más tiempo, gana!