¡Bienvenida primavera!

¡Bienvenida primavera!

primaveraHay que renovar el entorno verde que nos oxigena; es hora de plantar, de sembrar y de hacer las tareas que ‘abandonamos’ durante el invierno. La primavera es la base de todo en el reino vegetal. Es la época en que las plantas despiertan y estiran sus ramas y raíces hacia el infinito, pero hay que saber que todo lo que se haga durante este tiempo también sirve de base para el jardín del verano.

La huerta se puede iniciar en cualquier época del año, pero lo importante es cultivar las plantas que se corresponden con cada temporada.  La mayoría de las hortalizas son plantas anuales y tienen ciclos de vida cortos.

Hay que empezar con una limpieza a fondo en el jardín y el patio, esa que durante el invierno evitamos porque el frío nos acobardó y hacer un nuevo relevamiento del terreno, sacar las ramas y hojas secas, las semillas que han traídos los pájaros y desterrar las plagas escondidas entre la materia seca. Barrer las hojas, rastrillar las primeras capas de tierra y eliminar los desperdicios que hayan invadido el terreno a recuperar.

Luego del invierno muchos terrenos quedan resecos, compactados y poco fertilizados,  por eso es necesario  agregar tierra nueva y fértil en las primeras capas. También se puede airear el terreno punteando con un tridente para que llegue el oxígeno a las raíces de las plantas. Una de las mejores formas de recuperar el terreno es agregar compost orgánico. Esto no solo ayuda a fertilizar sino que también ayuda a airearlo y a promover una actividad biológica saludable.

Aunque el último invierno ha sido bastante húmedo, es aconsejable rehidratar profundamente las plantas para que comiencen a desarrollarse otra vez, pero habrá que esperar a que el sol comience a entibiar el ambiente para evitar que el agua se congele una vez que entre en contacto con la tierra.

La primavera renueva todo, así que este es el momento de podar ramas y troncos, bajar la altura de los arbustos, de los árboles y promover los nuevos crecimientos en las plantas que necesiten fortalecer su estructura. Hay que podar y dale forma a las plantas sin miedo. También hay que cortar bien el césped aunque no demasiado bajo para evitar que se reseque.

Esta es la mejor época para podarlo agresivamente porque los rayos del sol aún son suaves, y las temperaturas no muestran cambios drásticos y se recuperará fácilmente. Es el momento ideal para cubrir áreas secas con semillas o césped nuevo.

Flores y árboles frutales

Otra tarea inevitable es eliminar los yuyos, que son los primeros que brotan y por eso es mejor eliminarlos ahora que aún están débiles y no tienen semillas. Una vez que crezcan y abran sus vainas será más difícil controlarlas. Este es el momento de podar también las raíces y cambiar de macetas aquellas plantas que necesitan una más grande; poner tierra nueva y fértil. En pocas semanas se notará gran mejoría en su color y tamaño. Si hay plantas  de interior hay que ubicarlas en lugares bien iluminados (galerías, balcón o terraza), pero no directamente a los rayos del sol.

Luego de limpiar e hidratar el terreno, es momento de sembrar combinando plantas anuales con las perennes. De esta forma se tendrá un jardín cambiante el resto del año. También se puede sembrar enredaderas con flor para agregar color a las verjas, rejas y otras estructuras.

La mayoría de los árboles frutales que se siembran en primavera tienen muchas más posibilidades de supervivencia y los primeros meses son cruciales.

La huerta en casa

¿Qué se necesita para armar una huerta en la casa o en un departamento?

Solo hacen falta 4 horas de sol por día y ganas de aprender para comer lo cultivado por uno mismo y el final del invierno es el mejor momento para empezar

Ya sea porque tener en casa vegetales frescos vuelve a ser un valor importante, por evitar los agroquímicos, por el precio elevado que hay que pagar en las verdulerías y por la conciencia ecológica, tener una huerta en casa es algo posible; inclusive en el balcón. Pero,  ¿dónde ubicar la huerta, qué requerimientos tiene cada planta y cómo cuidarlas?

El INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria) tiene con guías útiles y dicta cursos gratis a través del programa Pro Huerta. La huerta orgánica, no exige tanto tiempo ni tantos cuidados; basta con seguir  una serie de pasos, estar conectados con la naturaleza y tener ganas de cuidarla.

Lo primero a tener en cuenta es elegir un lugar con buena disponibilidad de luz solar, ya que es recomendable por lo menos 4 horas de sol para la mayoría de las hortalizas y los frutales.

La huerta se puede iniciar en cualquier época del año. Lo importante es cultivar las plantas que se correspondan con cada temporada. La mayoría de las hortalizas son plantas anuales y tienen ciclos de vida cortos. Se pueden clasificar en tres grupos: cultivos de otoño invierno, los de primavera verano y los que se pueden cultivar todo el año.

Las coles como brócoli y coliflor y algunas leguminosas como habas y arvejas son específicas de otoño/invierno. En primavera/verano, es el momento para poner en la huerta los cultivos de fruto: tomate, berenjena, pimiento, pepino, zapallos. Los cultivos de raíz (rabanito, remolacha, zanahoria), lechugas, acelga y apio se pueden sembrar en cualquier momento del año.

La rúcula es una planta ideal para los inexpertos, puede sembrarse durante todo el año y cosecharse de 30/45 días después de la siembra. Se puede sembrar al voleo, es decir, colocar las semillas sin amontonar por un sector o generando surcos paralelos donde se esparcen las semillas como si fuera sal entre los dedos.

Un balcón muy verde

Las huertas en balcones, terrazas y patios necesitan contenedores o macetas. Casi todas las hortalizas pueden ser cultivadas en estos recipientes. Cada planta tiene un requerimiento de espacio para crecer, el tamaño de la maceta, o el espacio entre plantas, va a depender de cada una. Cuanto más espacio tenga la planta para desarrollarse, mayor será la producción que se obtenga.

Por ejemplo, es recomendable utilizar una maceta de 20 cm como mínimo para cultivar lechugas, y de 40 cm para el tomate. Es importante conocer los requerimientos de espacio, agua y luz para combinar plantas en la misma maceta.

La huerta no demanda mucho trabajo, especialmente en la temporada otoño/invierno. No es necesario el riego diario. En general, todas las plantas son simples de cultivar. Algunas requieren más cuidados o tratamientos especiales como las arvejas que tienen que ser tutoradas (acompañadas de una caña o varilla que les sirva de columna), o el tomate que además de necesitar  un tutor, es recomendable cortarle los brotes que van apareciendo.

Las aromáticas son plantas perennes y se cultivan todo el año aunque en invierno no crecen y hasta se pueden debilitar sus hojas. Con la primavera vuelven a desarrollarse con fuerza y, además, ayudan a prevenir plagas.

Un error usual es no colocar las plantas en sectores o macetas con buen drenaje. Las raíces se dañan si el agua se estanca. Antes de poner la tierra en la maceta hay que colocar algunas piedritas que ayuden al drenaje.

Huerta en  el jardín

La huerta se puede hacer en jardines, en el suelo directamente, delimitada por ladrillos, planchas de madera o en canteros y cajones de madera. Si se la ubica en altura ofrece distintos beneficios: es más cómodo el trabajo, queda más prolija y generalmente más estética. Además, dificulta el acceso a animales domésticos y resulta más simple su mantenimiento orgánico.

Para producir las propias semillas, es importante seleccionar las mejores plantas. Del tomate y el pimiento, por ejemplo, se obtienen las semillas junto con la cosecha de los frutos y en otros casos se deja que la planta produzca sus semillas luego de florecer, como las lechugas, el perejil, puerro, apio. También pueden comprarse en cualquier vivero ( chequear la fecha de vencimiento porque pierden el poder germinativo con el paso del tiempo) y se recomiendan las variedades orgánicas.

Secretos caseros

-Tener una compostera en casa es la mejor manera de fertilizar orgánicamente a las plantas y reducir la cantidad de residuos. También se puede comprar en el vivero humus de lombriz

-Antes de que existieran los productos envasados, todo se resolvía en casa con lo que se tuviera a la mano. Hoy existen muchas versiones de los antiguos productos naturales que son cuestionables, pero como en otros ámbitos, se trata de moderar su uso y no abandonar las prácticas orgánicas.

-El mejor riego es el agua de lluvia, si es posible almacenarla. El agua de la red domiciliaria debe  dejarse reposar un tiempo para que muchos químicos se disipen.

-Para eliminar hongos y otras plagas, utilizar el agua  donde se lavan los platos; también el ajo, la leche, el bicarbonato de sodio, el vinagre y la sal bien diluidos en agua y combinados en fórmulas específicas son igual de eficaces y más ecológicos.

-Romper los restos de macetas rotas, ya sean de barro o de terracota, en trozos más pequeños y colocarlos en las macetas o recipientes nuevos antes de echar la tierra y plantar. Esto evitará que la tierra se compacte en el fondo manteniendo un mejor drenaje.

-Las cáscaras de huevo trituradas son fantásticas para fertilizar las plantas. Lavarlas bien antes de triturarlas y echarlas en la tierra.