A jugar…cada uno con su tablet

A jugar…cada uno con su tablet

tabletCuando los chicos se juntan después del colegio, para un cumpleaños, o en un pijama party, todos parecen “presos” de sus propios dispositivos; incluso interactúan entre ellos desde ahí. ¿Qué hacer para frenar esta invasión? Los adultos deben controlar su uso y dar el ejemplo.

“Invitaste a tu amigo y él está ahí, aburrido, mirando cómo vos jugás con la tablet”, le reprocha una mamá a su hijo de 8 años. Grande fue su sorpresa cuando el amigo de su hijo, respondió: “¡Yo no me aburro, eh! Me gusta ver cómo juega”. La mujer, con cierto desconcierto, miró a los dos niños y siguió con lo que estaba haciendo.

Escenas como éstas se viven a diario en las casas donde hay chicos. Es que los niños y adolescentes de hoy se sienten a gusto pasando tiempo con sus amigos aunque ellos sólo sean invitados para mirar cómo juegan con su tablet, con la Play o para chatear con otros amigos, o incluso entre ellos. Cada uno se entretiene con su propio dispositivo, aunque ambos estén ahí, sentados uno al lado del otro.

“Para festejar el cumpleaños número 11 de mi hija, organizamos una pijamada en casa. Invité a todas las nenas del grado pero no aclaré si podían traer los equipos, así que todas vinieron con sus tablets. Se la pasaban haciendo fotos, videos y chateando, incluso con quienes estaban en el cumple,  hasta que en un momento dejaron de prestar atención a la fiesta para interactuar con sus tablets. Ni siquiera querían soplar las velitas de la torta. Tuve que pedirles, expresamente que dejaran sus dispositivos arriba de una mesa, aunque sea por un rato”, recuerda otra mamá preocupada por un fenómeno cada vez más común entre los chicos y los adolescentes

Construir vínculos

“La tecnología impacta en los juegos infantiles y en la forma de construir vínculos. La importancia está en la vinculación que se establece con el dispositivo por encima de los vínculos que se pueden construir con los otros. Por ende, los niños apelan al uso de dichos soportes porque son sus padres son quienes, generalmente, los proveen para que sus hijos se entretengan”, señala la psicopedagoga MIrta Rizutto.

¿Qué actitud deben tomar los adultos? La profesional es contundente: “No hay que demonizar la tecnología, pero los adultos no pueden exigir un uso racional sin un sinceramiento previo de ellos.. Los padres no pueden abdicar en su rol de padres, la socialización es una tarea artesanal y no puede quedar librada a un dispositivo”.

Además, la psicopedagoga asegura que una pantalla no puede mediar en la relación entre padres e hijos. “Llegar a casa por la noche y pedirle al hijo que se entretenga solo es habitual. Pero luego esos mismos padres pretenden tener niños lectores. Los vínculos y las relaciones se construyen, requieren esmero, dedicación y proponer los intereses y gustos del adulto”, advierte la profesional.